ABRAMOVIĆ 2014 ¿EL ARTE DE NO HACER NADA?

SONY DSCEste verano 2014 la artista más representativa en la escena internacional del arte del performance, Marina Abramović (Serbia 1946) presenta su más reciente obra “512 HOURS” en Londres, es el primero que exhibe ante el público después de su memorable performance “The Artist Is Present” del 2010 en el MoMA de Nueva York cuando miró fijamente a cada uno de los espectadores que se sentaban frente a ella.

En el culmen de su carrera Abramović sorprende con este nuevo performance y como ha ocurrido en otras veces su trabajo no ha estado ajeno de la polémica ya que en esta ocasión “la artista es ella misma frente al público”, sin aparentemente hacer nada, deambulando en un espacio vacío entre los espectadores… un performance que desarrolla por 64 días del 11 de junio al 25 de agosto 2014 durante seis días a la semana, de 10am a 6pm, por lo que recibe el nombre de “512 HOURS”. Así mismo es la primera vez que se presenta en una galería pública de entrada gratuita, la Serpentine Gallery ubicada en medio de los jardines de Kensington, una pequeña galería compuesta por tres salas, con muros exteriores de ladrillo y un cálido interior blanco bien iluminado; después de haberse presentado en los principales foros de los grandes museos y bienales del mundo, Abramović ha elegido la sencillez de este espacio, alejado del bullicio citadino y de lo que pudiera convertirse en una atracción turística.

ABRAMOVIĆ, TRAYECTORIA EN PLENITUD

Para contextualizar el reciente performance de Marina Abramović bien vale el momento recordar algunos antecedentes en su trayectoria ya que en la historia del arte contemporáneo es indiscutible el papel que ha desempeñado Abramović en el arte conceptual del performance convirtiéndose en la principal referente de esta expresión artística desde la segunda mitad del siglo XX a la actualidad. Una amplia trayectoria delineada por pronunciados matices y no exenta del debate como sucede con todo lo trascendental en el arte; algunas de sus obras han sido controvertibles por que en su acción se provocó algún daño en el cuerpo como los que desarrolló en su juventud; uno donde colocó sobre una mesa diversos objetos invitando al publico a usarlos en ella como quisieran… performances donde se ha herido las manos con cuchillos, rasgado el estomago, o el beso tóxico de intercambio de dióxido de carbono donde la artista terminó desmaya, entre muchos otros.

En su carrera Abramović también ha polemizado por relacionar su trabajo con la industria de la moda o del espectáculo, ha sido portada de revistas de moda, imagen de la marca Givenchy, recientemente realizó un comercial con Adidas en el marco del Mundial de Fútbol 2014 donde retoma en una nueva dimensión su performance “Work Relation” que había realizado en 1978, así como su colaboración en un video-performance con Lady Gaga para recaudar fondos para su instituto-museo que actualmente está construyendo en Hudson, Nueva York, el Marina Abramović Institute (MAI) otro de sus legados a la historia, el cual será un centro de investigación, enseñanza y exhibición de las actuales manifestaciones del arte inmaterial y como dice en su web “de las formas no descubiertas que puedan desarrollarse en el futuro”.  http://www.immaterial.org

30 MINUTOS EN LAS 512 HOURS DE ABRAMOVIĆ

Este verano acudí a la cita para presenciar el performance de Marina Abramović, era una tarde soleada de sábado faltando 30 minutos para el horario de cierre de la galería. Ingrese junto a las 15 personas que nos hallábamos en la fila, dejando primeramente nuestras pertenecías en los lockers ubicados en el vestíbulo, principalmente teléfonos celulares y cámaras fotográficas ya que en el interior nos decían permeaba un profundo silencio. Entre a la sala principal de la galería, un espacio de forma cuadrangular donde un grupo de aproximadamente 20 personas del público se encontraban al centro de la sala, de pie en disposición circular con los ojos cerrados en señal de meditación. En la sala no se encontraba Marina Abramović, gente de su staff nos invitaban a unirnos al grupo o recorrer el espacio. De pronto la artista se hace presente en la sala principal ya que después supimos se hallaba recorriendo las salas anexas; el público que recorríamos el espacio nos quedamos inmóviles sin saber qué hacer, mirarla o hacer algo. Marina Abramović recorre el alrededor de la sala y se dirige a mí, me toma de la espalda y me conduce al centro a unirme al círculo de personas en señal de meditación, en el breve trayecto me dice “feel and energy flows… energy”; elige a dos personas más a quienes conduce también al círculo, su staff encamina al resto de los visitantes a ejecutar la misma acción. En esos momentos todos permanecemos de pie, en el círculo con los ojos cerrados en forma de meditación; la artista nunca fue protagonista del acto, ella seguía circulando por la sala con detenimiento sin decir palabra, un acto que dura en pleno silencio hasta las 6pm tiempo en que se cierra la galería cuando el staff nos indica que la sesión a concluido y es momento de pasar al vestíbulo por nuestras pertenecías; en la sala ya no se encontraba Marina Abramović ya que ella en la salida se despedía personalmente de cada uno de los visitantes, hasta cerrar ella misma las puertas de la Serpentine Gallery, un momento de las 512 horas habían concluido.

Vivir esos minutos en 512 HOURS, me ayudo a comprender el sentido del performance de Marina Abramović, un panorama distinto al que se expresaba en algunas reseñas de crítica de arte que hablaban de una acción donde esta vez no se hacía nada, donde el público miraba a la artista cual celebridad que es en la historia del arte, donde pareciera que la obra de arte a observar era ella misma. En 512 HOURS he presenciado que la artista desarrolla en plenitud el arte del performance y de la acción misma de ser artista. Y es que cabe recordar que por definición un performance es la práctica del arte conceptual donde el artista manifiesta su mensaje mediante su propio cuerpo, una acción que puede desarrollar de manera individual o con la interacción del público. Lograr la conexión con el público es quizás lo más difícil en toda forma de arte, Abramović en este performance lo consigue mediante la “conexión de energía” que desarrolla en condiciones de pleno silencio, meditación e introspección; La artista con este particular performance naturalmente está viviendo un agotamiento y desgaste físico, 512 horas recibiendo y compartiendo energía de diversas procedencias en un espacio vacío y de completo silencio. En su carrera Marina Abramović ha abordado la relación entre el intérprete y el público, los límites del cuerpo y las posibilidades de la mente; y en este performance lo logra plenamente, así mismo cabe señalar que esta obra está claramente contendida en los postulados del Manifiesto Artístico que Marina Abramović presentó en la Bienal de Florencia en 2009, donde en parte de él señala: “un artista debe sufrir, del sufrimiento derivan las mejores producciones, el sufrimiento conlleva a la trasformación”; “Un artista debe entender el silencio, un artista debe crear espacio para que el silencio entre en su obra”.

Como en todos sus performances anteriores, 512 HOURS es permanentemente documentado mediante video, se ha informado que la artista posee una pequeña cámara en su vestimenta que graba la interacción entre las personas que participan en la obra, misma que posteriormente le servirán para su estudio y análisis. Así mismo la artista diariamente al finalizar su jornada graba una breve capsula donde narra sus experiencias vividas en el día, videos que para la consulta del público se presentan en su web: http://www.immaterial.org/content/512-hours-diaries

Texto y fotografías: Ernesto Escamilla.

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