OPINIÓN: EL ARTE CONTEMPORÁNEO HOY, UN DIAGNOSTICO

1En la imagen: Obra de Mario Merz, Jannis Kounellis, Pino Pascali y Luciano Fabro.

UN PANORAMA

En los inicios del siglo XXI el arte contemporáneo pareciera que en su diversidad de manifestaciones tanto en el arte conceptual, las artes plásticas como en el arte urbano no tiene un camino claro para los próximos tiempos; esto en comparación a otros momentos de la historia del arte como lo fue la época del arte moderno y posmoderno donde existieron profundas aportaciones al arte, en diversidad de movimientos artísticos, nuevas contribuciones ideológicas, teóricas, así como vanguardismo, innovación y transgresión.

Hoy en los comienzos del tercer milenio no se identifican relevantes movimientos artísticos actuales que marquen tendencia y que sean producto de un auténtico origen artístico y no mercantil, salvo el caso del arte multimedia que pareciera tener un camino propio y provisorio. Actualmente se percibe más bien una “tendencia retrospectiva”, donde en diversos sentidos se retoma el arte del pasado inmediato, como lo hace una generación de artistas actuales donde son recurrentes, cotidianas y explicitas las interpretaciones, paráfrasis, apropiaciones y/o homenajes hacia la obra de otros artistas del pasado e incluso del mismo presente.

En la segunda década de este siglo pareciera que la escena del arte contemporáneo se hallara inmóvil o en un profundo letargo, donde son recurrentes los refritos y las tropicalizaciones que se dejan ver lo mismo que en prestigiadas galerías, importantes ferias, como en relevantes museos y bienales internacionales. Por ejemplo el “Arte Povera” en la década de los 60 del siglo pasado tuvo su autentica aportación artística al desafiar el mercantilismo en el arte, utilizando materiales “pobres” de desechos o de muy fácil obtención para constituir las obras conceptuales; sin embargo en el presente todavía muchos artistas actuales presentan su creación como algo innovador y transgresor, delineados en ese mismo sentido sin aportar algo nuevo al panorama, ya que son los mismos formatos y conceptos de las instalaciones que hicieran en su momento auténticos artistas consagrados en la historia del arte como Michelangelo Pistoletto, Mario Merz, Giovanni Anselmo, Jannis Kounellis, Luciano Fabro, Pino Pascali, Gilberto Zorio ó Giuseppe Penone. Hoy en la nueva creación ¿donde está la aportación al arte? la sustancia de la obra que la define como arte y que la diferencia del diseño, la decoración o de un mero objeto mercantil.

Y es que algo que actualmente está ocurriendo en muchos países, es que el mercado del arte -con solo unas cuantas galerías y casas de subastas- ha tomado un relevante protagonismo como los principales impulsores y legitimadores de la creación artística contemporánea, donde lo mismo que iniciativas privadas, como instituciones públicas del arte les hacen comparsa (no todas, claro está).

Así entonces el ganado prestigio de influyentes galerías hace de estas fábricas de artistas de facto, donde no importa el nombre del individuo, sino más bien la representación de la galería. Una realidad que es propia del capitalismo, globalización y mercantilismo del mundo de hoy. Y ciertamente el arte es un reflejo del contexto en lugar y tiempo, sin embargo esto no se contrapone a que el verdadero arte es autentico, libre y resultado del talento individual y no producto de estrategias de marketing, donde se establece un guion, se monta un escenario y se reúnen actores en escena interpretando. Sin embargo este panorama no es más que un escenario coyuntural, donde solo lo auténtico que se haga hoy trascenderá en la historia del arte, una historia que podrá ser local, regional, nacional o internacional.

2En la imagen: Diseño de la Bauhaus, Jean-Michel Basquiat, Jackson Pollock, Diego Rivera y estudiantes de la Academia de San Carlos.

NO HAY QUE CONFUNDIR LO QUE ES ARTE

EL CASO DEL DISEÑO

Otro momento que vive el arte contemporáneo es la confusión con su razón de ser en algunos ámbitos, como lo es el hecho de que se le relacione y se le presente por igual con el mundo del DISEÑO, tanto en el mercado del arte, la academia artística y en algunos museos, lo cual es un error. Ya que el diseño al igual que otras manifestaciones creativas visuales como la artesanía o las artes decorativas, tienen un camino distinto al del arte visual y así ha sido en toda su historia por su propio origen. Ya que el primordial fundamento del diseño esta en ser funcional y/o decorativo (útil, práctico, cómodo, resistente…) así como en poseer una buena o agradable “apariencia” la cual está estrechamente ligado con las tendencias de la moda actual o el “gusto de la época”; mientras que la artesanía es una expresión del folclore popular con piezas seriales donde su primordial función decorativa refleja rasgos etnográficos. Otro aspecto son las manualidades que por ejemplo hiciera como hobby el ama de casa o las pinturas del aficionado. Y es que cabe tener presente la simple lógica de que no cualquier fotografía es arte, ni tampoco cualquier pintura es arte y en el mismo sentido tampoco cualquier representación conceptual es arte.

En el arte visual la creación está invariablemente ligada con el talento individual del artista, quien en su obra desarrolla un concepto artístico contextual a él y a su época; la sustancia de la obra que pocas personas son capaces de crear y que es precisamente lo que los define como artistas. Incluso lo mismo cabe para la obra de arte escrita, donde no cualquier texto literario tiene relevancia artística sin un autentico contenido sustancial, podrá tener una gran cualidad en la gramática, una atractiva temática o miles de páginas, pero sin un buen concepto no hay arte. El auténtico arte es un camino, una ruta, una causa, es brindar una propuesta y contribución artística, cultural e histórica.

Un caso analizar en México es el de la entonces novohispana Real Academia de San Carlos de las Nobles Artes de la Nueva España, en el siglo XX Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) y hoy en el siglo XXI La Facultad de Artes y Diseño (FAD), quizás la institución educativa artística más relevante en Latinoamérica. Donde ha sido muy oportuno que hayan logrado el grado de facultad, sin embargo no se divisa oportuna la orientación que ahora le han dado al conjugarla con el ámbito del diseño, algo que tal vez hicieran queriendo emular una especie de “Escuela de la Bauhaus”, lo cual en la práctica y el contexto actual a larga será en su detrimento. Lo oportuno seria que la UNAM creara de manera independiente licenciaturas en diseño (gráfico, animación, digital, multimedia, industrial, etc.) con una escuela o facultad propia y no ligada al arte donde ya tienen su camino y trayectoria. ¿Dónde estarán las nuevas aportaciones al arte mexicano de sus próximas generaciones? ¿Quiénes serán los próximos Rivera, Tamayo, Orozco… egresados de la institución? ¿Ó ahora brindarán una generación de exitosos y bien preparados decoradores, escenógrafos y diseñadores de funcionales objetos y mobiliarios?

EL CASO DE LA FACTURA

Otro momento de “confusión” que se divisa aunque en menos casos en el panorama del arte actual, es la óptica de creer que basta con poseer en la obra de arte una refinada destreza y habilidad en su FACTURA. Puesto que la cualidad en la ejecución depende de cada estilo y como se ha señalado lo primordial de toda obra está en el concepto desarrollado. Hoy podemos ver por ejemplo obra en el hiperrealismo de fina hechura sin ningún contenido y valor artístico, siendo objetos meramente decorativos.

En momentos de la historia del arte algunos estilos han buscado la refinación en la factura, incluso de manera exacerbada o idealizada como lo fue el arte académico clásico imperante por siglos, sin embargo cada una de las vanguardias del arte moderno dieron un paso más a la historia del arte con nuevas maneras de concebirlo como lo fue el impresionismo o el expresionismo que desafiaron lo establecido y en donde una vez más el concepto artístico desarrollado en las obras prevaleció sobre cualquier otra valorización; incluso muchas de las obras de principios del siglo XX que siguieron inmersas en el canon clásico decimonónico son intrascendentes en la historia del arte. Lo mismo ocurrió con la contribución que hicieran artistas de las últimas décadas, con obras tachadas por algunos como manchones y garabatos, alejadas de las formas puras, pero sí inmersas en un gran contendido artístico como el legado de Jackson Pollock, Cy Twombly, Jean-Michel Basquiat, André Butzer, Günther Förg o Cecily Brown.

EL CASO DE LA ESTÉTICA

Así mismo el caso de la ESTÉTICA en el arte es otro de los panoramas “confusos” al abordar el arte actual. Por supuesto que la estética o belleza es una cualidad presente en toda forma de arte, pero esta no es su principal atributo, ni defiende o no una obra de arte como tal. Ya que la estética es totalmente subjetiva al depender de quien la juzgue. La belleza o estética a lo largo de la historia del arte ha tenido connotaciones contextuales, en cada época, geografía y estilos, puesto que para los antiguos romanos el realismo estilizado con sus reglas de composición representaba la estética en el arte, mientras que unos siglos después en el arte románico y gótico existía otro canon.

Sin embargo en la actualidad, en algunas ópticas con rango de acción académico o museístico todavía persiste el enfoque de dar primordial importancia a la estética para hacer juicios de arte. Lo cual es una óptica anacrónica legado principalmente del arte academicista del siglo XIX pero que en el mundo de hoy no es vigente, incluso es una visión de rezago que no es compatible con ningún movimiento artístico posmoderno y contemporáneo.

En este sentido en México, el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, (iniciativa del historiador Manuel Toussaint desde 1936), en el siglo XXI bien podría actualizar su nombre por “Instituto Nacional de Investigaciones Artísticas” ó “Instituto de Investigación de las Artes Visuales”. Aunque esto parecería algo cosmético si tiene una razón de fondo, ya es un error todavía seguir en una óptica decimonónica mientras otros entes de investigación artística en el mundo al hacer sus estudios y valorización del arte conceptual y multimedia desde hace años ya no contemplan el primordial enfoque de la subjetiva “belleza”.

3En la imagen: Render de la ampliación del Tate Modern, el distrito cultural Saadiyat en Abu Dhabi, Museo Nacional de Qatar y Museo Nacional de Arte de China.

EL PAPEL DEL ESTADO EN EL PANORAMA DEL ARTE CONTEMPORÁNEO

Ciertamente el arte es plena libertad creativa y de expresión, por lo que libremente puede ser creado, impulsado, apoyado o comercializado por quien así lo desee o pueda. Así lo hacen las iniciativas autónomas, independientes, la iniciativa privada, sin embargo en la historia los gobiernos son quienes tienen un papel destacado en la conservación, impulso y promoción del arte, al ser una de las actividades en el ámbito de sus atribuciones legales para el fomento y preservación de la cultura, educación, historia e identidad de una sociedad; lo cual en esencia es de beneficio colectivo, de manera pública e incluyente, donde su papel no solo está con el arte del pasado sino también con el del presente.

Los museos públicos de arte tienen un papel decidido en el panorama. Desde la revolución francesa cuando se desamortizaron los bienes de la monarquía, el patrimonio paso a ser público con la creación del Museo del Louvre, y así siguieron otros museos en cada geografía y época. Sin embargo en la época del arte contemporáneo son recientes los museos gubernamentales aun cuando el periodo ya lleva décadas, por ejemplo grandes museos mundiales como el Centre Pompidou de París data desde 1977, el Reina Sofía de Madrid desde 1992, el MACBA de Barcelona desde 1995, el Hamburger Bahnhof de Berlín desde 1996, el Tate Modern de Londres desde el 2000, ó el MAXXI de Roma desde el 2010.

Por otra parte en el caso del apoyo económico a la creación artística por parte del Estado, donde se administran recursos públicos producto en parte de los impuestos de los contribuyentes; es importante tener presente el buscar siempre una clara contribución a la cultura evitando ser un fondo perdido. El mecenazgo en el arte por parte del gobierno no debe estar orientado al campo de la beneficencia, la labor social o la asistencia. Ya que el arte proviene de cualquier persona con talento, sin importar su nivel socioeconómico, origen, procedencia, raza, preferencia sexual, ideología religiosa o política. Por lo que en las iniciativas gubernamentales de mecenazgo es primordial detectar las propuestas que contribuyan a la cultura y a la identidad según su caso ya sea local, estatal o nacional, e incluso para su presentación en el extranjero. Evitando caer en las prácticas de corrupción como el compadrazgo y el dedazo ya sea por afinidad, pertenecía a un grupo o servir a otros intereses. Mientras que en el ámbito privado le pueden hacer como quiera puesto que es su dinero y en ello se juegan su propia labor y tiempo.

En el caso de México en los inicios del siglo XXI, el Estado Mexicano bien podría considerar ya dar otro paso hacia adelante en el panorama del arte actual, donde algunas acciones que brindarían un nuevo panorama estarían en el fortalecimiento de las instituciones públicas culturales:

En estos tiempos ya es oportuno que se convierta CONACULTA en una SECRETARIA DE CULTURA, lo que permitiría mayor poder de acción, un adecuado marco legal y regulatorio, mayor disposición de recursos que ahora pasan por el burocrático trámite de la SEP de la que depende. Además de que una secretaria de estado en la cultura brindaría mayor vinculación entre pares con otras secretarias federales, e incluso con ministerios de cultura extranjeros. Un caso de éxito que se puede tomar como referencia es el Ministerio de Cultura y Comunicación de Francia con una profunda actividad en el sector cultural nacional e incluso internacional, exportando incluso sus museos como el Centro Pompidou en Málaga, España. O el nuevo museo del Louvre que inaugurarán en Abu Dhabi este 2015.

Así mismo en una futura Secretaria de Cultura sería oportuno crear un INSTITUTO NACIONAL DE LAS ARTES VISUALES CONTEMPORÁNEAS, con la clara intención de que el estado retome el papel como el principal impulsor y legitimador de la creación artística actual. Un instituto que además organizara eventos nacionales e internacionales que hoy no ocurren en México como lo sería una BIENAL INTERNACIONAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO, la cual se podría llevar acabo de manera itinerante en diversas ciudades del país. Sin duda un caso referencial de análisis es la prestigiada Bienal de La Habana que organiza el gobierno cubano desde 1984 a través del Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, la cual tiene un gran público, poder de convocatoria y vinculación internacional.

Otra iniciativa y quizás la de mayor repercusión desde el sector gubernamental estaría en la creación de un MUSEO NACIONAL DE ARTE CONTEMPORÁNEO. Actualmente en México no existe museo alguno con adecuada y suficiente infraestructura que permita presentar la diversidad de manifestaciones artísticas contemporáneas. El Museo Tamayo es prácticamente un “museo boutique” que tiene su razón de ser en la iniciativa de su fundador Rufino Tamayo de perpetuar su legado y conservar el propio acervo artístico que conformó, sus espacios son limitados e insuficientes. Lo mismo que el MACG que tiene su origen en preservar la colección que integrara el Dr. Carrillo Gil.

México necesita un gran museo de arte contemporáneo con amplías instalaciones que dé cabida a exposiciones temporales de artistas mexicanos y extranjeros. Que permita exponer tanto las manifestaciones contemporáneas de las artes plásticas, el arte conceptual, el arte urbano, así como el arte multimedia. Un recinto con suficiente espacio para albergar tanto en salas y bodegas una completa colección de arte nacional e internacional integrada por un serio programa de adquisiciones en base a dictámenes profesionales y consensuados y no por mero gusto del comprador.

En este sentido cabe tener presente el caso del gobierno británico quien pronto se dio cuenta que el arte contemporáneo en el Reino Unido era definido por la acción del marketing de algunos actores del mercado del arte como la influyente galería Saatchi, por lo que por esa y otras razones decidieron crear un museo gubernamental dedicado al arte contemporáneo británico e internacional: el Tate Modern inaugurado en el año 2000, siendo el museo de arte contemporáneo más visitando del mundo y hoy con una magna ampliación en curso. Evidentemente otros exitosos museos nacionales a tener en cuenta son: el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou y el Museo Nacional del Arte del siglo XXI en Roma (MAXXI).

Otros casos referenciales aunque de mayores proporciones son las iniciativas museísticas que actualmente están haciendo gobiernos orientales como los Emiratos Árabes Unidos con el conjunto de mega museos que están construyendo en Abu Dhabi, ó el caso del inmenso Museo Nacional de Qatar que actualmente construye en Doha la Autoridad de Museos de Qatar. Así como el caso del gobierno de China que inició la construcción del Museo Nacional de Arte de China en Beijing diseño a cargo del arquitecto Jean Nouvel. El siglo XXI apenas comienza y México también en el panorama del arte contemporáneo no se debe quedar en la parálisis y el rezago, mientras otras naciones avanzan y contribuyen al rumbo de la historia del arte.

Texto por Ernesto Escamilla.
Imágenes de los respectivos autores, presentadas con fin ilustrativo.

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