LA PERTINENCIA DE UN NUEVO MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO EN MÉXICO

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En esta opinión se aborda la pertinencia de crear un nuevo museo de arte contemporáneo en el país,  de un carácter público, nacional, actualizado, propositivo y de proyección internacional.

Actualmente en México aunque existen diversos museos de arte contemporáneo con una actividad profesional, aun no existe alguno que destaque por su proyección del arte actual mexicano en el mundo, no existe alguno que compita con la actividad, prestigio e influencia de los grandes museos extranjeros, ni tampoco existe alguno que además de albergar una importante colección nacional también de cabida a una colección de arte internacional consolidada. Todo esto a diferencia de cómo ya ocurre con varios museos de arte contemporáneo en el mundo. El panorama artístico en el siglo XXI apenas comienza y México aun no está preparado.

En el país los más importantes museos gubernamentales que abordan el arte de los últimos tiempos fueron creados para albergar arte moderno (producido en la primera mitad del siglo XX) y posmoderno (surgido en las décadas de los 50 a 70) logrando reunir importantes colecciones artísticas; y aunque esos mismos museos también exhiben propuestas actuales, su acción se ve limitada. Mientras que otros museos públicos creados ex profeso para presentar solo propuestas contemporáneas, se ven con instalaciones reducidas y no siempre aptas para todas las manifestaciones y disciplinas artísticas contemporáneas. En el caso de los museos pertenecientes a instituciones educativas que presentan arte contemporáneo, no siempre tienen el alcance incluyente que pudiera tener un museo público de carácter nacional, al atender a los intereses propios y legítimos de los organismos que los financian.

A continuación se mencionan las cualidades que pudiera tener un nuevo museo de arte contemporáneo en México:

1.- Museo de gran envergadura: tanto en sus dimensiones como en sus propuestas, actividades y alcances. Hoy en México ninguno de sus museos contemporáneos compiten con los grandes museos que hay en el mundo. Es necesario un museo que presente el arte producido en el siglo XXI en todas las disciplinas artísticas conocidas y posibles a desarrollar en esta época. Un museo espacioso con instalaciones adecuadas en sus áreas de exhibición, resguardo de obras, curaduría, documentación, investigación, etc. Un nuevo museo que albergue primordialmente una creciente colección de arte contemporáneo mexicano pero que también dé cabida a una selecta colección de arte internacional con obra representativa de todos los continentes. En este sentido México no necesita atraer una franquicia museística exitosa, no ocupa un recinto arquitectónico de firma extranjera, pero en cuanto a su planeación y actividad si puede aprender de los casos de éxito que hoy vemos en el panorama internacional.

2.- Museo de carácter público: es pertinente que un nuevo museo contemporáneo sea de creación gubernamental ya que los museos privados tienden a ser espacios para albergar colecciones particulares con obras reunidas por gusto o apreciación del mecenas y no por reunir nuevas propuestas inmersas en un contexto cultural o que trasciendan en la historia del arte. Algunas veces atienden algún interés comercial en el mercado del arte, o en lo social sus exposiciones son eventos de relaciones públicas y no representan intereses artísticos. Mientras que un museo de carácter gubernamental por obligación debe atender a un interés público, en este caso la aportación a la cultura como se fundamenta en varios de los artículos de la Constitución entre ellos la adición al Artículo 4 (2009): “Toda persona tiene derecho al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el estado en la materia, así como el ejercicio de sus derechos culturales. El estado promoverá los medios para la difusión y desarrollo de la cultura…” Además de que un museo público por el origen de sus recursos, producto de los impuestos de los contribuyentes debe velar por un interés cultural colectivo.

3.- Museo de repercusión nacional: es necesario un museo de arte contemporáneo que aporte a la historia del arte nacional incluyendo las propuestas de toda la geografía del país, sin preferencia por una ciudad o región. Un museo que en este sentido contribuya a la identidad cultural actual con nuevas propuestas que marquen incluso nuevos estilos o movimientos artísticos. Un ejemplo del impulso artístico con alcance nacional lo podemos recordar en la época del Muralismo Mexicano, impulsado desde el gobierno federal primeramente por el entonces Secretario de Educación  José Vasconcelos quien visionó y concretó una aportación al arte mexicano con el nuevo movimiento artístico que marco identidad nacional ensalzando los postulados de la Revolución, los ideales de las clases trabajadoras y el origen prehispánico, lo que además proyectó culturalmente a México en el mundo.

4.- Museo de proyección internacional: Si bien México cuenta con un vasto patrimonio artístico que lo identifica en el mundo, este es más de un carácter histórico y no hay diversidad de propuestas actuales que contribuyan o marquen la pauta en la escena del arte contemporáneo. Es por ello la pertinencia de un nuevo museo que proyecte el arte mexicano actual internacionalmente, siendo un punto de referencia para visitantes extranjeros, públicos especializados, así como una institución museística prestigiada que realice convenios de colaboración con otros museos de relevancia y lleve cotidianamente exposiciones al extranjero. Un ejemplo de esto es el caso de éxito que representa el museo gubernamental Tate Modern de Londres, creado en el 2000 para proyectar el arte contemporáneo británico en el mundo, sus artistas, estilos y propuestas hoy referentes en el arte actual, siendo el museo de arte contemporáneo más visitado del mundo, marcando en 2012 un récord de visitas sin precedentes desde su apertura con un total de 5,3 millones de visitantes anuales. Museo que además actualmente se encuentra en una decidida etapa de ampliación con un nuevo edificio de 11 niveles.

5.- Museo de nuevas propuestas: si bien un museo cumple con tareas como resguardar y exhibir el arte, también documenta e investiga contribuyendo a la historia del arte, además de educar, promover e incluso legitimar la creación artística. Es por ello que un nuevo museo de arte contemporáneo debe concebirse con la clara intención de generar nuevas propuestas, identificar y promover artistas, obras y nuevos estilos. Permanecer siempre vigente y atento al desarrollo artístico del siglo XXI por lo que para todo ello es pertinente crear a la par un centro formal de investigación de las artes dentro de la estructura del museo, acorde a una estrategia cultural de largo plazo, con metas y objetivos medibles, incluso insertada en políticas culturales gubernamentales sexenales.

6.- Museo de diseño vanguardista: En cuanto a su diseño arquitectónico es pertinente que un nuevo museo de arte contemporáneo sea espacioso, icónico, monumental, e innovador. Que brinde eficientes espacios para todas las manifestaciones y disciplinas artísticas, salas acordes para las obras de pintura, escultura, instalación, arte objeto, performance, fotografía, videoarte, arte digital, etc.  Un museo que se convierta en un símbolo de los nuevos tiempos, un nuevo landmark en el panorama cultural. Su ubicación naturalmente tendría su mejor emplazamiento en un punto de la Ciudad de México al ser la capital del país y contar con las mejores condiciones de infraestructura, servicios y desarrollo cultural.

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Un bosquejo conceptual aquí se presenta inspirado en una reinterpretación de los basamentos piramidales precolombinos, señalando, origen, testimonio, identidad y proyección a los nuevos tiempos.

Texto e imágenes: @eescamillaa

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